¿Por Qué IC?

¿Sabia usted que cada fin de semana, 75 millones de personas escuchan más de un billón de palabras en sermones a través del continente americano?. Sin embargo, la investigación muestra que la queja número uno de la gente es que los sermones son aburridos y no se relacionan con sus vidas. Las iglesias son frecuentemente estereotipadas como organizaciones letárgicas, resistentes al cambio. Para muchos de los encuestados en investigaciones “muchas iglesias están muertas, sin poder, navegando a la deriva, alternando entre la crisis y el aburrimiento”. Esto es preocupante cuando hablamos de la iglesia como cuerpo de Cristo.

Creo que la razón de esto es, en parte, por falta de creatividad en el liderazgo. Confieso que no es tanto la falta de talento, de espiritualidad o de dinero (a pesar de que a menudo se les atribuye a éstos la culpa), sino más bien la falta de creatividad. Es grande la cantidad de líderes de la iglesia cristiana que han permitido que su vena creativa sea bloqueada. Creo que todos deseamos, subconscientemente, ser creativos; el problema es que para la mayoría de nosotros, la imaginación ha sido ahogada hasta tal punto, que la hemos dejado de usar.

Una de las pregunta que le haríamos si fuéramos a consultar su ministerio seria: ¿Su predicación está cambiando los corazones y formando la vida de los miembros de su iglesia? Si su iglesia está cambiando para convertirse en una iglesia creativa, el pastor a través de la predicación es un elemento clave.

En la industria, cuando alguna otra compañía saca un producto que es novedoso, lo toman, lo desbaratan y ven cómo funciona, hasta que logran copiar el original. A esto se le llama «ingeniería de reversa». Creo que vale la pena hacer un ejercicio de ingeniería de reversa para ver cómo podemos servir a esta generación, efectiva y creativamente, teniendo muy presentes los componentes que no varían, esencialmente el Poder de la Palabra de Dios y la acción del Espíritu Santo en nuestras vidas.

Iglesia creativa simplemente es reinventarse constantemente para comunicar las verdades eternas de forma diferente y relevante a nuestra audiencia. No cambiamos el “QUE” si no el “COMO” comunicamos nuestro mensaje de esperanza.